domingo, 11 de diciembre de 2011

TRAS LA HUELLA DEL LIBERTADOR



Aquiles Silva P.

AGONIA  DEL LIBERTADOR

12 de diciembre de 1830:
En esta fecha, El Libertador se encuentra en la Quinta San Pedro Alejandrino, Santa Marta Colombia. Su estado de salud es demasiado crítico. Para el doctor Réverend, su médico de cabecera, la gravedad no tiene regreso. Sus generales están muy preocupados, ya que la enfermedad de Bolívar parece no tener mejoría.
Hoy, el doctor Réverend hizo entrega de dos Boletines Médicos:
Boletín Nº 15:
“S. E. pasó mala noche, desvariando á menudo. Sin embargo, el vejigatorio había purgado algo. El pulso frecuente y más comprimido que nunca: grandes exasperación en los síntomas. Orines involuntarios con sensación de ardor. No hubo hipo. Se siguió el mismo método, pero con poco efecto en los resultados, pues amaneció menos despejado que el día anterior. Al curar el vejigatorio se le untó más arriba de la nuca con el linimento vesicante de Gondret; inmediatamente le causó el pequeño dolor que proviene de su aplicación.- Diciembre 12, á las ocho de la mañana.- Réverend.”  (06)

Boletín Nº 16:
“Desde las ocho de la mañana hasta el medio día tuvo las ideas algo confusas, conversando á ratos con serenidad. Por la tarde se despejó y tuvo algunos momentos tranquilos. La tos se aumentó y expectoró un poco más; el vejigatorio purgó poco, y el linimento vesicante de Gondret hizo poco efecto. Hubo una deposición provocada por una lavativa. Por agua común la tisana de la semilla de linaza, la mistura pectoral, y los alimentos fueron una ó dos tazas de caldo, la gelatina y varias tazas de sagú. La gana de comer es muy poca. y la sed ninguna.- Diciembre 12, á las nueve de la noche.- Réverend.” (06)

viernes, 9 de diciembre de 2011

TRAS LA HUELLA DEL LIBERTADOR

LA AGONIA DEL LIBERTADOR

Aquiles Silva


10 de diciembre de 1830:
En esta fecha, a las ocho de la mañana, el Dr. Réverend, hace entrega del Boletín Médico Nº 11, que dice:

BOLETIN Nº 11
“Dos ó tres horas de sueño en las primeras horas de la noche y con alguna inquietud. El resto de ella lo pasó S. E. desvelado, conversando solo, y por consiguiente deliraba, La mayor parte del tiempo era un quejido continuo; pero el paciente siempre contestaba que estaba bueno. No pudo restablecerse la expectoración como antes; por consiguiente tuve mas motivo para creer que iba a efectuarse la metástasis. Se continuó el uso el uso de los calmantes y por otra parte los revulsivos.- Diciembre 10, a las ocho de la mañana.-Réverend.” (06)  a pasar las horas, Libertador comenzó a empeorarse de la salud, al punto que hubo de enviársele  un recado al General Mariano Montilla, sobre esta alarmante situación y se le pidió que contratase algunos músicos para distraer al paciente. A Bolívar, sin embargo, le parecía que su estado no era tan crítico y hasta quiso demostrar lo contrario al levantarse de su lecho y echar a andar, tratando con ello de sobreponerse a su debilidad. A poco se vio obligado a regresar a la hamaca, porque su físico no era capaz de soportar tales esfuerzos.” (2 7)
 En horas de la noche, Bolívar ante la gravedad de su salud, decide dictar su Testamento, así como también, la que sería su última Proclama a los Colombianos.
Su testamento, se inicia así:
 “En nombre de Dios Todopoderoso, amén…Yo, Simón Bolívar, Libertador de la República de Colombia, natural de la ciudad de Caracas, en el Departamento de Venezuela, hijo legitimo de los Sres. Juan Vicente Bolívar y María Concepción Palacios, difuntos, vecinos que fueron de dicha ciudad; hallándome gravemente enfermo, pero con mi entero y cabal juicio, memoria y entendimiento natural (…) hago, otorgo y ordeno mi testamento en la forma siguiente:
1º- Primeramente encomiendo mi alma a Dios Nuestro Señor que de la nada la crió, y el cuerpo a la tierra de que fue formado, dejando a disposición de mis albaceas el funeral y entierro, y el pago de las mandas que sean necesarias para las obras pías, y estén  prevenidas por el Gobierno…” (01)  Imagen: Ultimos días del Libertador. óleo de Tito Salas.

 A las nueve de la noche. El Dr. Réverend, hizo entrega de un segundo Boletín Médico. que dice:                                                                                                                                                                Boletín Nº 12:
“Como de costumbre tenía mas despejo de día, por la noche le crecieron los males con fuerza. De cuando en cuando la misma modorra; pero al despertarse hablaba con serenidad y claridad. Sin embargo aparecían los síntomas de congestión en el cerebro. Como S. E. es de naturaleza estreñido, se le dieron dos píldoras purgantes para evacuarlo, y no le hicieron efecto, á pesar de dos lavativas que se le echaron. Le atacó el hipo de nuevo y tuvo muy arqueadas. Un parche anodino le restableció la quietud; pero siguiendo siempre las señales eminentes de una congestión cerebral, se le puso un cáustico o vejigatorio en la nuca á la dos de la tarde, continuando los mismos remedios revulsivos y anodinos. A las ocho y media de la noche se levantó el cáustico, que le había hecho poco efecto, por lo que se le puso otro inmediatamente en el mismo paraje. Bebió el agua de goma por tisana común.- Diciembre 10, a las nueve de la noche.- Réverend.” (06)

jueves, 8 de diciembre de 2011

TRAS LA HUELLA DEL LIBERTADOR

Aquiles Silva P,

09 de diciembre

09 de diciembre de 1824
Batalla de Ayacucho.
En esta fecha, el General Sucre, siguiendo la estrategia bolivariana, realizó la batalla de Ayacucho, el más grande enfrentamiento de tropas que ha habido en toda la historia de América hasta hoy, pues pelearon 5780 aliados americanos contra 9320 realistas. Casi todos, el virrey, todo el Estado Mayor, 16 coroneles, 68 tenientes coroneles, 468 oficiales y los generales José de Canterac y Zerónimo Valdés, así como la gran mayoría de la tropa, quedaron prisioneros. Los datos son útiles, porque con la batalla de Ayacucho terminó la etapa militar de la independencia americana y las iniciativas estratégica y táctica pasaron definitivamente a los ejércitos patriotas.” (02) Imagen: Batalla de Ayacucho. Óleo de Martin Tovar Tovar

09 de diciembre de 1830:
En esta fecha, el doctor Réverend, en la Quinta de San Pedro Alejandrino, está demasiado preocupado, ya que El Libertador presenta un cuadro de gravedad, en su salud. Tanta es la gravedad, de Bolívar que el Dr. Réverend, hizo entrega de dos Boletines Médicos, en este día:

Boletín Nº 09:
“La noche fue bastante molesta; mucho desvelo, poca expectoración: el hipo repitió con bastante fuerza; algún delirio; el pulso más frecuente y apretado; sudor ninguno. Cuando se le preguntaba á S.E. si tenía algún dolor, siempre contestaba que no; por lo que se conocía que el sistema nervioso estaba atacado. Han seguido los remedios calmantes anodinos y el mismo método que el día anterior. Por alimento sagú, gelatina y caldos.- Diciembre 9, a las ocho de la mañana.- Réverend. (06)

Boletín Nº 10:
“A pesar de tener el cuerpo más despejado, le siguió la misma modorra. La lengua ha estado algo trabajosa á ratos. Calor en la cabeza y los extremos fríos. Un pediluvio y las manos puestas en agua tibia restablecieron el equilibrio de los humores. Arrojó algunos esputos de la misma calidad que antes, con sensaciones de dolor de pecho, principalmente hacia el lado izquierdo. Linimentos anodinos en las partes adoloridas, y el uso de los revulsivos siempre lo mismo. Por la tarde se le recargaron los males, pero solamente de noche se le notó delirio. A pesar de tener algún trabajo en expresarse, gozaba enteramente de su juicio. Diciembre 9, a las nueve de la noche.- Réverend.” (06)


miércoles, 7 de diciembre de 2011

TRAS LA HUELLA DEL LIBERTADOR


Aquiles Silva P.


08 de diciembre

08 de diciembre de 1814:
En esta fecha, Bolívar llega a Campo de Techo y le dirige una carta al Presidente de Cundinamarca. expresándole ideas conciliadoras. Escribía Bolívar:
 “Amigo:

Como Vd. es el único que tengo de este nombre en esa ciudad, me tomo la libertad de dirigirle esta carta, para que no se deje alucinar con mentiras y patrañas sobre mi conducta y la de mis tropas. Tenga Vd. un poco de paciencia y oirá en cuatro palabras mi historia. Fui nombrado comandante de Puerto Cabello y teniendo muchos reos que conspiraban contra el castillo y la plaza, como lo lograron después, no los pasé por las armas según  debía  para salvar mi país y no perderlo, como sucedió. Vine a libertar el Magdalena, y tomé más de 260 prisioneros, la mayor parte españoles del regimiento de Albuera; no los pasé por las armas y sólo lo hice con un criollo, nombrado Domínguez, por traidor a su país. Entré en Venezuela y al empezar la campaña solo castigué de muerte a un tal Conde, porque vino de espía a mi campo, y a Rizo porque era nuestro mayor enemigo en Ocaña. De resto, todo el mundo fue perdonado. Que lo diga García Herreros, que está en poder de Vmds., si no es cierto esto. Tizcar nos toma diez y seis oficiales y hombres decentes y los pasa por las armas en Barinas. Zuazola destruye pueblos enteros al mismo tiempo en Cumaná por ser patriotas. Antoñanzas degüella 300 prisioneros nuestros en San Juan de los Morros en la campaña anterior. Boves en los Llanos hace prodigios de crueldad, estando yo en Mérida. ¿Seria justo sufrir la guerra a muerte, y no hacerla? La declaro y la llevo a efecto; pero no con todo el rigor que debía. Llego a la Victoria y concedo allí una capitulación, que no podían esperar los españoles. Huye el que debía ratificarla; la envío a Monteverde para que la ratificase, y responde que no debieron ni pudieron capitular conmigo. Mientras tanto él pone en pontones y en bóvedas a todos los patriotas de Puerto Cabello: yo tomo la represalia, y hago lo mismo con los españoles; ofrezco canjear 400 por 200 patriotas, protestando pasarlos por las armas si se sacrifica a los nuestros. No se admite mi oferta y se pasa por las armas a nuestros prisioneros al tiempo que Boves se acerca a la capital, degollando todos los pueblos del tránsito, sin exceptuar niños ni mujeres. ¿Qué  debía  yo hacer sin guarnición en La Guaira y con cerca de 1.000 españoles en las bóvedas y castillos? ¿Esperaría yo la misma suerte infausta del Castillo de Puerto Cabello, que destruyó mi patria y me quitó el honor? Amigo, póngase Vd. en mi lugar y póngase todo español, y como no lo haga mejor que yo, digo que no son hombres ni españoles. He aquí mis decantadas crueldades. Mi irreligión y todo lo más que me han hecho el favor de atribuirme los señores que no me conocen, o me conocen mal. Contrayéndome ahora al estado actual de Vmds. Digo y protesto bajo mi palabra de honor, que ni el gobierno ha declarado la guerra a muerte, ni yo lo he hecho, ni la haré nunca en este país  pacifico donde los españoles se han portado de un modo muy diferente que en Venezuela. El suceso de Jover (*) y sus compañeros ha sido altamente reprobado por el gobierno y más aun por mí. Envió a Vd. ese documento en testimonio de esta verdad.

(*)Juan Jover sacrificado por un oficial venezolano de la división Urdaneta, (Restrepo, I, 288). (01)

domingo, 6 de noviembre de 2011

La verdadera Historia de mi Pueblo querido: San Juan de los Morros




Aquiles Silva




Imagen: Los Morros de San Juan  (Aquiles Silva- 12 de agosto 2006)

Como un homenaje a Don Alí Almeida, un digno poeta, escritor y educador de nuestra ciudad San Juan de los Morros, deseándole una fuente de salud y prosperidad voy a entregar a nuestros lectores este artículo que nos refiere, como su título lo dice:
 CUANDO A SAN JUAN LLEGO LA LUZ”

Alí Almeida

Debió constituir un acontecimiento de excepción el que presenciaron los escasos habitantes del pequeño pueblo de San Juan de los Morros, la noche del 5 de noviembre de 1919, por vez primera vieron la luz eléctrica a lo largo de la Calle Real (Bolívar), la entonces chucuta Calle de "El Ganado" (Monseñor Sendrea) y la del "Cotopriz" (Sucre). Se alzaban los postes de madera -nos cuentan- que remataban en inmensos platones donde afloraban los pequeños bombillos. La iluminación inicial era muy pobre, por la poca potencia de la Planta, instalada en el área de "Las Adjuntas".
Antes de la fecha inaugural de la planta eléctrica, solamente la Casa Amarilla estaba dotada del fluido. Desde mucho tiempo atrás se había habilitado una planta muy pequeña a tal fin. Juan Vicente Gómez quien ni soñaba en ordenar la instalación del Faro, había prometido la luz eléctrica. Se justificaba la promesa por el simple hecho de que el Dictador era temporadita permanente de San Juan. Decía que las aguas termales lo ponían como un roble.
Lo curioso es que Gómez no pernoctó en San Juan la noche que se estrenó la planta. En el Boletín del Archivo Histórico de Miraflores nos hemos encontrado con un telegrama que remitió al "Benemérito" el día 6 de noviembre de 1919, a las once y quince de la mañana, Daniel R. Scott -quien fuera escritor, periodista y poeta-, nacido en esta tierra. Dice el mensaje: "Señor General J. V. Gómez. Me es altamente plausible, comunicar a Ud. que ayer fue probada con éxito la planta eléctrica de esta población y como estos actos ponen de manifiesto el interés que Ud., toma en el engrandecimiento de nuestra Patria, me complazco felicitarlo muy sinceramente. Lo saluda respetuosamente su leal amigo D. R. Scott"


*Artículo suministrado por el amigo Daniel Scott “(130)

Tras la huella del Libertador

Aquiles Silva Padrón

06 de noviembre


El 06 de noviembre de 1816:
En esta fecha, se produce el combate de Machuquero entre Zaraza y José Rufino Torrealba. (30)

06 de noviembre de 1821:
En esta fecha, Bolívar desde Bogotá, escribe una carta al Vicepresidente de la República, General Santander,  manifestándole lo siguiente:
“Exmo. señor:
La viuda del más respetable ciudadano (*) de la antigua república de Nueva Granada se halla reducida a una espantosa miseria, mientras yo gozo de treinta mil pesos de sueldo. Así, he venido en ceder a la señora Francisca Prieto mil pesos anuales de los que a mi me  corresponden.
En consecuencia. Sírvase v. E. ordenar se le satisfaga la mesada correspondiente, descontándoseme a mi.
Dios guarde a V. E. muchos años.
(*) Camilo Torres. (01)


06 de noviembre de 1828:
En esta fecha, Bolívar desde Bogotá, escribe una carta al señor Jerónimo Pompa, donde le dice:
“Mi apreciable amigo:
He recibido su carta del 14 de octubre último en que, contestando la mía del 6 de agosto, me explana con toda franqueza sus opiniones respecto de las mejoras a que es susceptible nuestra querida patria.
Muy juiciosas me parecen sus ideas y muy análogas las medidas que Vd. cree sean las necesarias para prevenir los males de Colombia, y creo que si nos es dable obrar en consecuencia, podremos obrar el bien, mucho más si concuerdan con nosotros los demás ciudadanos que como Vd. quieran extender sus miradas a un porvenir estable.
Doy a Vd. las gracias por cuanto me dice en su citada carta y por la singular deferencia que en ella me manifiesta, y soy de Vd. con todas veras su afectísimo amigo. (01)

06 de noviembre de 1826
En esta fecha, Bolívar desde Tocaima, a 90 Km. De Bogotá continúa su marcha hacia la capital colombiana, después de haber partido desde Guayaquil.
La fatigante marcha pone a prueba el recio organismo del Libertador, quebrantado por tantas fatigas y contrariedades. En los villorrios, sembrados a lo largo del trayecto, los humildes habitantes salen alborozados, con flores y víctores, a aclamar el Libertador…”  (27)